Hoy nos despertábamos en el peor hotel de todos los que hemos estado, desayunamos, fuimos a buscar el coche en el parking que tuvimos que dejarlo ayer, ya que no hay manera de aparcar sin pagar en Inverness, llenamos el depósito de gasolina y dejamos atrás, casi con toda seguridad, para siempre esta ciudad.
Y nos dirigimos a un "clásico" para todo el mundo que visita estas tierras, el lago Ness, con la esperanza de que su habitante más famoso nos permitiera verlo.
Fuimos hasta el castillo de Urquhart
Y como no conseguimos ver a Nessie, seguimos ruta, como estos últimos días, disfrutando de las vistas que nos proporcionan las highlands
Después de parar a comer, la siguiente parada ha sido el castillo de Balmoral, residencia de verano de la familia real británica desde 1852 y donde murió Isabel II hace unos meses.
En estas fechas parece ser que el nuevo inquilino viene a pasar unos días y las visitas no se pueden realizar, así que nos hemos tenido que conformar con ver la puerta de acceso, el lugar donde la guardia real colgó el aviso de la muerte de la reina y que se pudo ver en todas las TV







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