Hoy hacíamos las últimas millas en nuestro Toyota CH-R.
El camino, al contrario que todos estos días ha discurrido mayormente por autopistas.
Después de repostar por última vez, hemos devuelto el coche sin ningún tipo de contratiempo. Hemos recorrido en total, 1409 millas (2267 km). No está nada mal.
Con el tranvía nos hemos dirigido a nuestro hotel, como era temprano, no podíamos hacer el check-in todavía y hemos optado por dejar las maletas en consigna y ir al centro de nuevo, hemos dado una vuelta por Princess Street y hemos comido en uno de los Wetherspoon de la ciudad.
Al finalizar, ya se podía realizar el check-in, volvimos al mismo, dejamos las maletas y nos dirigimos al plato fuerte del día.
Teníamos entradas para el Royal Edinburgh Military Tattoo, se trata de un festival de música militar de diferentes países que se realiza cada agosto en la esplanada delante del castillo de Edimburgo, con miedo que no nos aguantara el día y nos lloviera hemos ido hacia allí.
Justo cuando estábamos llegando, hemos coincidido con la llegada de los militares en autobuses
Nos ha tocado hacer cola un rato hasta que han abierto puertas
Una vez dentro, ha comenzado el espectáculo
Finalmente, nos ha aguantado sin llover. Nos ha gustado mucho el festival, a pesar de que a veces parecía que iba a aparecer Campanilla detrás del castillo, de lo Disney que parecía, eso sí, con gaiteros.
Una hora y media después de haber empezado salíamos todo el público a la vez hacia la Royal Mile
Nosotros ya nos fuimos a nuestro hotel a pasar nuestra última noche en Escocia y a descansar un poquito, que mañana queremos disfrutar de nuestros últimos momentos en esta ciudad tan maravillosa.




No hay comentarios:
Publicar un comentario